Gora Euskadi Askatuta terminan diciendo los muchachos de EGI en un panfleto titulado “Tal para cual” en el que arremeten contra diestro y siniestro, donde solo ellos y sus aitas salen inmaculados, erigiéndose en esforzados paladines defensores de la cabecera de Altos Hornos de Vizcaya.A pesar de mis pocos conocimientos euskéricos, dada mi condición galeuskadiana que diría el profesor Estevez, entiendo que Gora Euskadi Askatuta quiere decir Arriba Euskadi Libre o Soberana, todo lo contrario de lo que ha dicho recientemente su jefe de filas en México, todo lo contrario de lo que dice el partido español con el que cogobiernan o, mejor dicho, malgobiernan este bonito y laborioso país.Pero vamos al grano, que los trabajadores de Altos Hornos sabemos con quién nos jugamos los cuartos. El Gobierno “Vasco”, a pesar de contar con una Hacienda propia, no ha invertido un duro en AHV. En lo que sí invierte sumas multimillonarias es en el mastodóntico Museo Guggenheim en detrimento de la cultura autóctona tan necesaria, como la Siderurgia Integral, para una Euskadi libre y soberana. Ha tenido y tiene la ocasión ese Gobierno, de hacerse con aproximadamente el 70% de Altos Hornos si comprara las acciones disponibles por valor de 50.000 millones, con lo que prácticamente quedaría nacionalizada la única Siderurgia Integral Vasca que genera riqueza y trabajo en la Margen Izquierda y en todo Euskadi, esa riqueza que sirve para pagar los suculentos sueldos de vuestros mayores en esas Instituciones obsoletas que declaran incompetentes para todo menos para cobrar, echándole toda la culpa a Madrid. Ante esas acusaciones mutuas entre el Gobierno central y el autonómico, yo siento la misma indiferencia que el cura de mi pueblo cuando iba a una casa a buscar criada y, al preguntarle el padre cual de sus dos hijas quería llevar, contestó: O mesmo me dá Toña que Piedá.
Se ha hablado mucho sobre la rentabilidad de Altos Hornos y del dinero que ha recibido del Gobierno central para incrementar los altos beneficios de la banca privada. Me explico: desde el año 1984 a 1991, AHV ha perdido, en números redondos, 70.000 millones de pesetas y, en ese mismo periodo, pagó 100.000 millones de cargas financieras, por lo que hubiera ganado 30.000 millones. Esto demuestra que el dinero público ha ido a parar a manos privadas de los grandes banqueros y a aumentar los beneficios de Iberdrola.
AHV es la gallina de los huevos de oro de Euskadi porque a su lado florecen empresas altamente rentables que generan beneficios, trabajo, muchas tragaperras, dinero negro para el GAL y bienestar para Euskadi, aunque, por culpa del sistema que nos toca padecer, esos beneficios no van a manos de los trabajadores que los producen y que lo único que quieren es mantener sus puestos de trabajo para poder subsistir.Resultan curiosas y hasta graciosas, si no estuvieran en juego nuestras alubias, las acusaciones mutuas entre el PSOE y el PNV cuando los dos están de acuerdo en cerrar los hornos e implantar una “Miniacería”. El plan de Azua es calcado de las filtraciones que García Hermoso pasó a la prensa, los dos contemplan la desaparición de la cabecera y sustituirla por una “Miniacería” cuya materia prima, no vasca, es la chatarra que tendremos que importar, haciéndonos cada vez más dependientes y si no comulgamos con sus planes nos harán comulgar con lo que dan sus “beltzas”, al igual que los compañeros de Acenor.Los trabajadores luchamos por el mantenimiento de Altos Hornos como Siderurgia Integral, para producir acero a partir de la materia prima vasca sacada de las entrañas de Gallarta y no por una “Miniacería” en la que no se puede conseguir la hoja de lata,, nuestro producto más preciado y con mayor valor añadido.Por último, que sirva esto de reflexión a esos navegantes, con o sin rumbo, que surcan el oscuro y tenebroso mar de la confusión haciendo un gran favor a los enemigos del pueblo trabajador vasco, que están por la labor de arrasar industrialmente Euskadi, en beneficio de esa Europa de los Mercaderes que tanto sacrificio nos cuesta.
Egin, 11 de marzo de 1992.